Quiche de brócoli y jamón

· Dificultad: baja
· Tiempo de preparación: 20′
· Tiempo total: 50′

En los últimos meses me he aficionado a las quiches, una elaboración que no había trabajado hasta ese momento. Todo partió de un trabajo que tenía que hacer Alba para clase de francés: cada dos alumnos tenían que cocinar un típico plato francés y llevarlo a clase. A Alba le tocó la quiche. Y así empezó todo.

Empezamos con la típica quiche lorraine, a la siguiente le añadimos queso, luego la hicimos con verduras… vamos, que también he tenido mi época quiche, como buen cansino que soy.

Se trata de un plato de sencillísima elaboración, sólo hay que saber batir, cortar y rallar y que te permite preparar otros platos mientras se hornea.

Los pocos ingredientes necesarios los puedes encontrar en Mercadona, así que incluyo los enlaces a dichos productos.

– Para 4 personas –

Ingredientes

Elaboración

  1. Precalentamos el horno a 180ºC (350ºF) con calor arriba y abajo, sin ventilador.
  2. Extendemos la masa en un molde de quiche de unos 24 cm, retirando el exceso con el rodillo.
  3. Pinchamos la base con un tenedor y horneamos alrededor de 15 minutos, cuando la masa comience a dorarse.
  4. Limpiamos y cortamos los ramilletes del brócoli y los cocemos al vapor, o en agua salada, durante unos 5 minutos. Reservamos.
  5. Cortamos el jamón en juliana, rallamos el queso y reservamos
  6. Mezclamos bien los huevos con la crème fraîche o nata líquida, salpimentamos y añadimos nuez moscada al gusto, hasta que la mezcla esté sabrosa. Finalmente le añadimos el queso rallado.
  7. Extendemos el brócoli y el jamón sobre la base de la quiche y vertemos la mezcla del huevo con la nata y el queso cubriendo toda la superficie.
  8. Horneamos durante 30 minutos o hasta que se dore la superficie.

Emplatado

La sacamos del horno y la dejamos reposar unos 10 minutos, para que se asiente el relleno y tome cuerpo.

Trucos y consejos

La crème fraîche le aporta un sabor característico, un poco ácido. Si no te gusta ese toque, vé directamente hacia la nata líquida para montar.

Aunque yo comencé a utilizar garbanzos crudos colocados encima de la masa, para que no subiera en su primer horneado, con la práctica he podido comprobar que si pinchas abundantemente la masa, vamos, que parezca que tiene la varicela, los garbanzos no son necesarios porque la masa no subirá.

Si a mitad del horneado, compruebas que se empieza a quemar la superficie o lo que sobresalga de ella (en este caso, los ramilletes de brócoli), coloca una hoja de papel de aluminio o de hornear por encima.

Puedes sustituir el grana padano por cualquier otro queso. A esta verdura le va bien un queso más fuerte, como un azul. Yo no me quise arriesgar porque es difícil que a niños de 10/11 años les guste un queso tan fuerte.

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